Oxígeno: un aliado útil en determinadas etapas iniciales, una absoluta pesadilla en el envasado final. Destruye el sabor y arruina la vida útil silenciosamente.
Por eso los productores lo miden.
Con Hach, obtendrá las herramientas necesarias para controlar el oxígeno en cada paso y que cada botella, lata o porción se mantengan limpias, uniformes y dentro del presupuesto.
Controle el oxígeno donde más importa, desde el estado de la fermentación hasta su envase final:

Resistente, rápido y exacto en el laboratorio, el kit portátil 3100 le ofrece información de oxígeno disuelto justo donde la necesita, incluso si no dispone de un laboratorio de control de calidad específico.
Exactitud profesional, sin grandes inversiones: control de oxígeno de calidad industrial sin una inversión enorme.
¿No dispone de un laboratorio grande? No hay ningún problema. Hach ofrece herramientas básicas que proporcionan información rápidamente:
Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para personalizar una configuración que se adapte al tamaño de su producción y a sus objetivos, incluso si cuenta con un presupuesto reducido.